12. EL PROBLEMA A RESOLVER
Había salido de mi habitación tras cerrarla cuidadosamente, listo para enfrentar a quienes se habían atrevido a profanar mi casa. Con mi refinado oído aún podía escuchar cómo daban caza al resto de los atacantes; no podíamos permitir que escapara ni uno solo, debíamos eliminarlos para que nadie supiera de mis cachorros.
Dos lobos subían por las escaleras; al verme, intentaron huir, pero les di alcance de inmediat