Mundo ficciónIniciar sesiónCLARA:
La felicidad que irradiaba mi hermana Claris era tan abrumadora, tan pura y potente, que me sentí incapaz de contenerla. Era como si una avalancha de emociones ajenas hubiera invadido mi ser, golpeándome como una ola que no podía esquivar. Mis piernas temblaron, y antes de desmoronarme emocionalmente, me aferré a Fenris, buscando un ancla, un sostén. Él, sintiendo mi estado sin necesidad de palabras, me rodeó con sus brazos







