—No es espiar, es vigilancia vecinal. —Estefany le dio un beso a Alex y otro a Nuria—. Estás radiante, hija. Qué bien te sienta estar sentada en vertical. ¿Qué es ese alboroto?
—¡La bebé me ha dado una patada, abuela! —saltó Alex, cogiéndole la mano a Estefany—. ¡Y se llama Victoria!
Estefany miró