El regreso a los viñedos no fue una sorpresa, pero sí un recordatorio de que el peligro aún no había terminado. Habíamos estado allí semanas atrás, siguiendo el mapa de mi padre, abriendo bodegas y encontrando pruebas que incriminaban a Beltrán. Pero ahora, después de que la amenaza en la mansión se volviera más concreta, Rocco decidió que este lugar volvía a ser el más seguro. No era la primera vez que pisábamos aquella tierra, pero esta vez el aire olía diferente. Ya no solo a uvas y a tierra