Ese día en especial, la iglesia se encuentra repleta, y los bancos de madera crujen bajo el peso de las personas que han acudido al servicio dominical, pero estos le recuerdan rápidamente Inna, porque siempre evitó la iglesia en las fechas que sabía estaría más concurridas. Y esa razón es simple, es porque la mitad el tiempo que se supone que los asistentes deben mantenerse en silencio para poder respetar el momento de oración, en realidad es utilizado por todos para hablar entre ellos, aun a e