Los gritos de reproche de Manfrid, me tienen sin cuidado.
Es el colmo que quiera arruinar el cumpleaños número quince de su propia hija, por el simple hecho de su odio hacia mi persona.
Sabe perfectamente que Dagna me adora y que yo la quiero porque es mi sobrina adorada.
Mi celular suena con una llamada entrante, justamente la persona que imaginaba
—Señor Fisher, que placer el de su llamada—contesto para fastidiarlo.
—Últimamente estas altanero ¿Qué pasó con ese niño que bajaba la cabeza por t