De querer proceder con el suicidio, lo haría en este momento.
—¡Manualidades, Meyer!— insiste Wagner, al revisar la lista de productos.
Observo con detenimiento de nuevo y llamo a Karen, gracias a que nos dieron la propuesta para la recaudación, tenemos luz verde y nuestra queridísima jefa, la déspota Sandra, ablandó su corazón, y distribuyó, todo nuestro trabajo por dos semanas para que terminemos esto.
—Lo que solicitaste—Karen llega con la lista del año pasado agradezco el gesto, se va mien