La tarde avanzó lentamente. Cada hora, cada minuto, era una batalla entre mi deseo de esconderme y mi determinación de seguir adelante. Necesitaba este trabajo, pero no quería toparme con la desquiciada de Amelia. Estaría feliz si solo me encontrará con su asistente.
Porque aparte de no querer enfrentamiento, me preocupaba la opinión pública. No podía dejar que el drama de mi vida personal alterará mi futuro como modelo. Si querían que hablara sobre mí, sería de mi éxito, no por estar luchand