Capítulo 55. Los celos de Alex
La pequeña no reaccionó de inmediato. Solo la observó. Muy quieta. Ninguna reacción en su dulce rostro.
Sofía continuó.
— Naciste del amor más profundo e inmenso que alguien pueda sentir. Pero… por razones que aún eres muy pequeña para entender, no pude estar contigo.
Sofía tomó aire, conteniendo el nudo en la garganta.
— Pero siempre te amé. Desde antes de que nacieras. Y nunca dejé de buscarte.
La pequeña bajó la mirada sin decir nada. Simplemente se levantó con paciencia y se fue en silencio