El despacho presidencial de la Torre Cristal ahora olía a jazmín y tecnología limpia, un cambio drástico respecto al rancio aroma a tabaco y cuero de la era de Alejandro.
Valeria Miller revisaba los informes de seguridad de la residencia privada donde Mateo pasaba sus días, sintiendo una presión constante en el pecho que no provenía de sus implantes, sino de un secreto que amenazaba con estallar.
Sebastián de la Cruz había estado solicitando visitas más frecuentes, y en sus ojos Valeria detec