La noche de Hong Kong no conocía el descanso, y desde la suite de lujo en el distrito de Central, el brillo de los carteles de neón se filtraba a través de los cristales como un caleidoscopio de ambición y tecnología.
Valeria Miller estaba sentada frente a su escritorio, revisando los últimos términos del acuerdo con la Alianza de Jade, pero su atención se desviaba constantemente hacia la sala contigua.
Allí, Sebastián estaba sentado en el suelo, rodeado de cables y componentes de hardware, mie