Lili caminaba por la entrada de la casa esperando a Roger. “Ya es tarde”. Omar la detuvo tomándola de las manos. “Estarán aquí en un rato, no estés nerviosa”. Lili se alejó de él.
Minutos después…
Roger llegó a la entrada. Clara se asomó por la ventana del coche. “Hola señor José”. El hombre con la escopeta escuchó la voz de la pequeña, le habló amablemente. “Hola señorita Clara”. Observo a Roger, ya Lili le había avisado que vendría a dejarlos, era el chisme del momento, el papá de los gemel