El sol se filtró por mi ventana muy temprano por la mañana, sabía de antemano que la jornada seria larga, pesada y de suma importancia, por lo que debería apresurarme a salir.
Al levantarme, él hambre me estaba azotando con fuerza, hice que me llevaran el desayuno a la recamara mientras yo me daba un año y me arreglaba para salir. Al llegar Kaysa con mis alimentos, lo primero que atiné a preguntar fue por Ailén, en mi pecho burbujeaba una imperiosa necesidad por verla, por saber de ella, sin em