Mundo ficciónIniciar sesiónEl señor Leonard se gira despacio y comprueba que es cierto, que nos hemos sentado lejos de él. Respira profundo, tratando de pensar, mientras afloja su corbata y se sienta detrás de su escritorio. En silencio, puedo observar cómo recorre mi cuerpo con su mirada lentamente. Me enderezo. Sé que le gusto, y hoy Lúa me trajo un conjunto de zayas azul cielo que me hace lucir muy sensual. Había dejado mi cabello suelto y pintado mis labios levemente. Leonard traga en seco, vuelve a aflojarse la co







