207. ACONTECIMIENTOS INESPERADOS
La respuesta de Leonard me sorprendió mucho. Mi padre apenas había llegado y, desde que pisó este lugar, había mantenido una postura tranquila, alejada de los conflictos, jugando con Alan todo el tiempo sin salir de casa.
—Esperen —dije, cruzando los brazos y elevando ligeramente la voz—. ¿Exactamente qué hizo mi papá? Porque esto se está poniendo raro. Apenas lleva unos días y, que yo sepa, no conoce a nadie.
Leonard sonrió enigmáticamente, una expresión que solía aparecer en los momentos