Mundo de ficçãoIniciar sessãoLyssa se pasea de un lado a otro, como un león enjaulado, mientras la sonrisa sardónica de Cintia se profundiza con cada palabra. Puede que Lyssa sea una excelente abogada, pero su juicio en situaciones así de personales a menudo deja mucho que desear. No importa cuántas veces lo haya demostrado, siempre termina empantanada en sus propias emociones.
—Serás todo lo que quieras, Lyssa, en tu país —hablo yo, también tomando jugo m






