Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa sangre me subió a la cabeza de un golpe. Sentí que el calor me inundaba desde el cuello hasta las orejas mientras miraba la pantalla en estado de shock. Leonard, sentado a mi lado, no movió ni un músculo. Pero conocía ya lo suficiente de su lenguaje corporal como para saber que esa aparente calma escondía algo mucho más intenso, algo contenido con gran esfuerzo.
Mis manos se crisparon sobre mis rodillas mientras intentaba ma






