Lexi Rogers, muy pronto Lexi Kendrick, era una novia absolutamente impresionante. Su melena de un rojo vibrante estaba recogida en un moño del que caían suaves rizos en todas direcciones. Había perlas adornando el peinado, a juego con el pedrería de su vestido. Unos mechones ligeros le enmarcaban el rostro, que estaba sonrojado de la emoción. A Elena le ardían los ojos por las lágrimas contenidas; nunca había visto a alguien más enamorada ni más feliz.
Bueno, eso no era del todo cierto.
Cuando