Elena no parecía convencida. —¿De verdad lo crees? —preguntó—. Porque estoy muy confundida sobre qué hacer con él. Tengo los sentimientos encontrados… La cabeza me dice que haga lo seguro y me aleje… Pero siento que mi cuerpo y mi corazón dicen otra cosa. Sería una tontería ignorar lo que me dice la cabeza, ¿no?
—Tal vez. Nunca lo sabrás… Pero si no lo intentas, pasarás mucho tiempo preguntándote qué podría haber sido y, en mi opinión, eso podría ser muy molesto.
—A mi hermana no le cae muy bie