Se puso unos shorts de algodón, una camiseta sin mangas con sujetador incorporado y una camiseta desgastada en algunas partes de tanto lavarla. Al encender las luces del baño, se detuvo un instante a recordar cómo se había sentido antes de que empezara la noche. Feliz. Aterrorizada. Emocionada. Ahora solo se sentía agotada. Una toallita desmaquillante le sirvió para limpiar su rostro, devolviéndole su aspecto normal. Un cepillo le sirvió para desenredar su cabello, que llevaba recogido en lo al