Ella lo deseaba. Él la deseaba. Pero ella le daba demasiadas vueltas a las cosas porque quería estar segura de que todo saldría bien. Eran producto de sus circunstancias, pero no tenían por qué dejar que esas circunstancias dictaran cada una de sus decisiones. Mucha gente lo hacía, pero allí, en el baño, ya no quería que eso sucediera.
Cuando amaneciera, jamás miraría a Chandler con arrepentimiento o decepción. No, no podía garantizar cómo terminaría todo, pero lo que sabía de él y de cómo la h