El sol de la mañana en Bogotá se filtraba por las cortinas de la habitación principal, iluminando la superficie de la caja de madera que contenía los documentos encontrados por Sebastián y Miguel la noche anterior.
Para Valentina, su primera noche de sueño en casa tras el regreso no fue solo un descanso físico, sino una declaración de victoria.
A su lado, Mateo se movía suavemente, emitiendo un ligero ronquido que era la melodía más hermosa para los oídos de Valentina.
Sebastián se había desp