Mundo ficciónIniciar sesiónEl jardín de la mansión Montes estaba sumido en la oscuridad cuando Camila finalmente encontró un lugar donde sus piernas dejaron de sostenerla. Se derrumbó en uno de los bancos de hierro forjado, rodeada por rosales que no florecerían hasta la primavera.
Allí, lejos de ojos que pudieran juzgarla, lejos del hombre que acababa de destruir cualquier ilusión







