Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas campanas de la catedral habían dejado de sonar hacía horas, pero Catalina aún podía escuchar su eco retumbando en sus sienes. El vestido de novia—una obra maestra de encaje de Bruselas y perlas cultivadas—pesaba sobre sus hombros como una armadura que nunca había pedido llevar.
Ahora, en la antesala de sus nuevos aposentos, ese vestido estaba siendo desm







