Mundo ficciónIniciar sesiónLas palabras quedaron suspendidas entre ellos como una confesión arrancada a la fuerza. Alejandro no apartó la mirada, sosteniendo la de Camila con una intensidad que hacía que todo lo demás en la habitación desapareciera en los bordes.
—No entiendo qué es lo que me está pasando contigo, Camila, pero sé que si te vuelvo a ver con alguien más, no podré contener mi ira. Te deseo.
La honestidad brutal de su







