Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando el cuerpo rechaza su propio código, la ciencia se convierte en sentencia de muerte.
La alarma atravesó el silencio de la unidad de cuidados intensivos neonatales a las tres y cuarenta y siete de la madrugada. Un sonido agudo, insistente, que heló la sangre de todos los que lo escucharon.
La doctora Isabelle Moreau levantó la vista de las notas médicas que había estado revisando por enésima vez, su cuerpo reaccionando antes







