Mundo ficciónIniciar sesiónDos hermanos que nunca se conocieron se encuentran sobre la tumba del hombre que los separó.
El cementerio privado de la familia Méndez-Montes ocupaba media hectárea en las afueras de la ciudad, rodeado por muros de piedra cubiertos de hiedra que habían visto más de un siglo de entierros discretos. La sección olvidada, donde reposaban los parientes que la familia prefería no recordar, se ubicaba en el extremo noreste, bajo la sombra perpetua de tres cipreses centenarios que bloqueaban







