Capítulo 45.
POV Cintia
Despertar fue como emerger de un pozo oscuro y frío. Lo primero que sentí fue el olor a desinfectante, luego un pitido constante que marcaba el ritmo de mi corazón. Abrí los ojos despacio, como temiendo que la luz me quemara. El techo blanco del hospital me pareció un cielo extraño, demasiado limpio, demasiado lejano de aquel sótano húmedo donde pensé que iba a morir.
Mis labios estaban secos, mi garganta ardía como si hubiera tragado fuego. Quise moverme, pero mis brazos se sentían