Capítulo 42.
POV Valeria
Una semana después, la mansión parecía más grande, más silenciosa y más fría. El tiempo sin Cintia pesaba sobre todos como un manto oscuro. Carla visitaba con frecuencia, siempre sonriente, siempre con palabras suaves y gestos que parecían genuinos. Yo la observaba con cuidado. Aunque su cambio se veía sincero, algo en mi instinto me decía que no debía bajar la guardia del todo. La dulzura repentina podía ser una máscara, y no pensaba olvidar lo que vi en sus ojos aquella vez en el