La mañana del lunes amaneció inusualmente fresca en la hermosa playa privada de George J. Miller, por lo que tanto él como Lenis, después del desayuno y la aplicación del tratamiento y terapia de la pierna, planificaron pasar un rato sobre la arena, intentar nadar en las tranquilas aguas claras de aquella parte de la enorme bahía, sobre todo, hacerlo ella sin la malla protectora.
Una amplia sombrilla, una gran toalla sobre la tierra, el mar azul, olas calmadas, silencio… Alguna que otra ave hac