En ese momento un juego de miradas asesinas se llevaba a cabo en el jardín, un mafioso muy celoso de la mujer que le gustaba y que había cuidado durante su convalecencia después de la cirugía y otro mafioso que estaba muy celoso de la que consideraba su mujer, pero el problema es que no estaban en iguales condiciones
Ray, era uno de los hombres de confianza del Hades y su mano derecha, y Lenin, un recién llegado al que consideraban un traidor
— ¡Por supuesto que no, no vas a acercarte a Dylan