El tiempo pasó, los jóvenes matrimonios comenzaron a tener a sus bebés, Daniela, había roto fuentes en casa, el CEO, corría de un lado a otro de la habitación, mientras se pasaba las manos por el cabello
— ¡Lucien, para que me estás poniendo más nerviosa, el bebé ya viene, toma la maleta y vamos al hospital!
— Tranquila, cariño, todo va a salir bien, apresuremos antes de que nos nazca el bebé aquí, yo no sé nada de partos
— ¿Ah, pero que tal de finanzas? ¡debiste haber estudiado para s