AURA.
Llega el día de la gala. Después de una noche de sueño profundo, la primera en mucho tiempo, me preparo con una determinación renovada.
El vestido que elijo es una pieza de seda líquida en color azul medianoche. Es de corte sirena, con un escote palabra de honor que deja mis hombros al descubierto y una abertura lateral que sube hasta la mitad del muslo. No necesito más que unos pendientes de diamantes discretos y unos tacones de aguja plateados para sentirme como una mujer nueva. El maqu