Genesis
La luz del corredor le cae sobre el rostro y le dibuja sombras nuevas en la piel. Ya no huele solo a ella. Huele a lluvia, a hojas húmedas, a caza pequeña, a barro… y sí, también a Lucien, apenas. Pero debajo de todo eso está lo que me importa. Su olor. Mi sangre en ella. El vínculo. Nuestro hijo. La vida que late de forma obscena entre los dos incluso cuando solo estamos parados aquí, discutiendo como si eso pudiera ocultar lo otro.
No puedo seguir fingiendo que la idea de perderla me