Después de marcharse Adam y mi padrino de la casa, marchandose mi padrino a su gran empresa y Adam a su clínica, entre en la cocina mirando a Flor como hacía la comida para ese día, me senté en una de las sillas de la cocina, mirándome Flor mientras me sonreía
— ¿Cómo está mi niña? — me preguntó
— Bien, si supiera quién era yo y si trabajaba, necesito saber tanto Flor, que creo que me voy a volver loca — le dije
— Tu padrino y Adam te ayudaran ahora tienes que descansar, la herida que tienes n