Cuando bajamos del avión ya en Irlanda, mi padrino con mi hijo en brazos y yo nos acercamos hasta la limusina que habia aparcada en la misma pista de aterrizaje, donde el chofer ya tenia la puerta del vehiculo abierta para que entraramos y nos sentaremos en los asientos de cuero negro del automovil, saludandonos antes el chofer. Nos marchamos del aeropuerto poniendo rumbo el chofer a la casa de mi padrino. Al llegar ya a la casa, nos estaban esperando muy sonrientes Anastasia y Flor, después de