Cuando escuches lo que Martin me dijo, me marché de la piscina hacia mi dormitorio cerrando la puerta con el cerrojo, entre en el baño para ducharme y quitarme el cloro de la piscina, y aunque escuche como golpeaba la puerta Martin llamándome, hasta que no termine de ducharme, secarme el cuerpo y vestirme no le abri la puerta, viendo el semblante de su cara muy serio.
— No vuelvas a encerrarte otra vez en el dormitorio,me oyes Katia — me gritó
— Y tu no vuelvas a gritarme, no te pertenezco — le