Kirsteen se quedó de pie en la entrada, con la mano todavía sobre el pomo de la puerta y dándole a su mente el tiempo suficiente para procesar lo que está pasando.
Sin moverse ni siquiera un poco, deja que su mirada pasee alrededor de la estancia y es entonces cuando se vuelve totalmente consciente de las flores que decoran todas las superficies sobre las cuales fueron pensadas para estar colocadas. Las largas hileras de banderines y guirnaldas coloridas, el pastel hermosamente decorado coloca