El jardín se encuentra cubierto por ese tono entre naranja y violáceo que caracteriza el comienzo de la tarde a finales del verano, un brillo tan especial que llega a sentirse como si la tarde cayera de una manera lenta, atravesando entre los árboles casi como si se negara marcharse. Sentada en las piedras que bordean la orilla este del lago, Victoria se encuentra jugando con una cinta entre sus manos mientras sus pies se encuentran dentro del agua disfrutando el frescor que esta le ofrece. A su
Liseth Torrealba
Halo athair: “Hola papá” en el idioma gaélico escoces.