Kirsteen estaciona el auto frente a su casa y aunque apaga el motor, no baja del auto de inmediato; por el contrario, se toma un momento para apoyar su cabeza contra el volante y quedarse allí en total silencio. Pensó que si se quedaba en Ravenshield podría descansar un poco antes de tener que enfrentarse a su madre y sus más que seguras exigencias sobre lo ocurrido o porque no avisó que estaría fuera toda la noche, pero en realidad, durmió más bien poco. Por primera vez en mucho tiempo, se sin