La puerta de la oficina se cierra detrás de ellos con un sonido seco, uno que parece sellar el aire que queda atrapado dentro del lugar. No pasa mucho tiempo antes de que todos pueden sentir como el ambiente comienza a sentirse ahogado y las paredes opresivas. Detrás del escritorio, el director del hospital se mantiene de pie por unos segundos antes de tomar asiento, intentando aparentar una calma que no siente ni puede sostenerse del todo.
Frente a él, Kirsteen permanece sentada en la silla de