La sala central siempre se ha utilizado como el escenario perfecto para recibir a todos los que asisten a los pocos eventos que los McRaven organizan o para las reuniones familiares y momentos de calma, pero en ese momento, un espacio tan familiar se siente como uno totalmente desconocido. La intimidad que siempre se desprende de esas paredes, se siente tan lejana, que para Franco es como estar en un lugar nuevo.
Las luces provenientes de los flashes de las cámaras iluminan cada rincón con una