Cuando el motor del auto se apaga, Siena se quita el cinturón de seguridad y abre las puertas del auto, bajando poco después. Su rostro todavía mostrando rastro de molestia. Aun así, cuando baja, lo hace con cuidado, llevando una de sus manos sujeta con la otra, masajeándola ligeramente mientras cierra la puerta con su pie y camina hacia la entrada. Franco baja tras de ella y la observa apenas mientras cierra la puerta de conductor y escucha el auto de Kirsteen detenerse por detrás de él.
Apura