El contraste entre el interior calmado de la cafetería y el pequeño parque que se encuentra frente a este es demasiado evidente, incluso sin necesidad de cruzar la puerta, o tal vez son ellas quienes lo perciben así. Afuera, el aire se siente más ligero, acompañado por el sonido constante de las risas infantiles y el leve crujir de las hojas pisadas a sus pasos. Sin quedarse ajena de ese ambiente, Victoria corre de un lado a otro con energía inagotable, deteniéndose solo lo necesario para elegi