Cuando Franco sale del baño, lo hace con el vapor escapando por la puerta entreabierta y la toalla fuertemente ajustada a la cintura. El aire frío de la habitación contrasta con el calor del baño caliente que acaba de tomar, y aun así no se apresura en vestirse.
Puede sentir como hay algo distinto en él esa mañana. Se siente mucho más ligero. Después de semanas con el ánimo por el suelo, hoy se siente…bien. Su ánimo no es perfecto, tampoco puede decir que está completamente en paz, pero sí que