El olor de los hospitales nunca ha sido agradable para Siena y menos aún para Victoria. El olor extremo de desinfectante siempre les ha generado una sensación de vértigo y vacío que se traduce en deseos de vomitar.
El eco de pasos y voces bajas llena los pasillos mientras Franco, Siena y Victoria avanzan por el largo pasillo hacia el área de laboratorio. Totalmente ajena la verdadera razón por la cual se encuentran allí, Victoria camina en medio de los dos, sosteniendo con ambas manos un pequeñ