Ian no presta mayor atención a la dirección que toma el sendero frente a él. Su cuerpo reacciona más por el reflejo mecánico de quien ya conoce el camino frente a él, y no porque realmente le esté prestando atención o tenga el interés real de llegar a algún lugar en concreto. Mientras avanza, a lo que sí le da atención y procura tener cuidado, es a la nieve. Para esa hora de la tarde, ya la capa que se encuentra cubriendo algunas áreas del camino llega a una altura de 40 cm.
Cuando sus pasos ent