Tan pronto como Edmund abre la puerta, Alistair y Alexander son los primeros en entrar al castillo. Una vez dentro, el mayordomo se apresura a cerrarla para evitar que la nieve pueda ingresar a la casa. Tan pronto como se quitan las bufandas, Skye y Margaret se apartan de Siena para ir hacia ellos. Margaret es quien se adelanta, sintiendo cómo el corazón le late con fuerza.
—¿Y Victoria? —pregunta, apenas audible.
Alexander no responde. Solo niega despacio con la cabeza. Por su parte, Alistair a