El aire alrededor de la granja vibraba con una estática tan potente que el cabello de Elena se erizaba. Las paredes escritas por Mía no solo contenían código; se habían convertido en un circuito vivo. Afuera, el cielo sobre Itaipú se tiñó de un verde esmeralda mientras la represa enviaba pulsos de energía masivos hacia la casa, respondiendo al llamado de la heredera.
La Guerra de los Espectros (Parte 1)
Mientras Adrián y Leo corrían hacia la granja, una figura emergió de la neblina eléctrica en