La estructura de cuarzo que emergía del Paraná no era solo piedra; era un procesador orgánico que latía al ritmo de la canción de Mía. El vapor de agua se condensaba alrededor de la figura de Marco, dándole una apariencia etérea, como un dios hecho de neblina y electricidad estática.
El Sacrificio del Vínculo (Parte 1)
Adrián tensó el arco, apuntando al pecho traslúcido de su hermano.
—¡Suéltala, Marco! ¡Se acabó el tiempo de los fantasmas!
Marco sonrió, y su voz no salió de su boca, sino que r